La escultura en piedra ha sido desde la antigüedad una de las formas de arte más duraderas y apreciadas. Su calidad radica en la resistencia del material: una escultura tallada en piedra puede perdurar siglos, preservando historia y cultura.
En el ámbito de la imaginería religiosa, las estatuas sagradas adquieren un significado especial al materializar la fe y acercar lo divino a lo humano. De hecho, desde los primeros templos cristianos hasta las iglesias contemporáneas, las imágenes religiosas en piedra han sido mucho más que elementos decorativos: representan “la fe hecha materia”, un lenguaje poderoso que expresa lo invisible y ayuda a conectar a los fieles con el misterio divino.
No se trata de simples adornos: cada forma y cada gesto en una imagen sacra cargada de simbolismo transmite ideas teológicas profundas que por siglos han ayudado a millones de personas a comprender y vivir su fe.
En este contexto, la escultura religiosa en piedra –ya sea una estatua de la Virgen María, la imagen de un santo o una cruz monumental– no solo embellece espacios, sino que posee un valor espiritual y cultural incalculable. Y todas ellas se pueden pedir por encargo en el taller PEDRA Stone Design Projects. El prestigioso escultor Rodrigo G. Xiráldez es el responsable de este obrador que envía las piezas a domicilio en toda España.
Figuras decorativas de piedra religiosas por encargo
La escultura devocional en piedra abarca innumerables imágenes sagradas, desde vírgenes hasta santos de toda clase, y puede realizarse por encargo para adaptarse a la advocación o figura que el cliente desee. Dentro de este campo, las figuras decorativas religiosas en piedra permiten a cualquier persona, parroquia o entidad tener una representación tangible de su fe con la máxima calidad artística.
Cruz de piedra envejecida
Cruz tallada en piedra natural, con acabado envejecido por la pátina del tiempo. Ideal para exteriores, se puede instalar sobre la entrada principal de una casa o en muros y cierres perimetrales. Una pieza única que aporta carácter, tradición y autenticidad arquitectónica.
En el taller PEDRA, Rodrigo G. Xiráldez ha elaborado a lo largo de su trayectoria profesional numerosas esculturas de imaginería religiosa, siempre personalizadas según las necesidades del cliente. Por ejemplo, es posible encargar desde una estatua del Sagrado Corazón de Jesús de tamaño natural, hasta diferentes advocaciones de la Virgen María talladas en granito gallego.
De hecho, entre las obras más solicitadas al taller figuran varias vírgenes (como la Virgen de la Lanzada, la Virgen de los Dolores o la Virgen de Guadalupe), además de santos patronos populares. Santa Rita de Casia –conocida abogada de las causas imposibles– es otro ejemplo de imagen sacra realizada en piedra por PEDRA, al igual que figuras de santos clásicos como San Bernardo o Santo Domingo.
Cada escultura de santo conlleva además una simbología particular que el maestro cantero respeta y plasma en la piedra con gran detalle. Por ejemplo, si un cliente encarga una talla de San José, este suele representarse portando al Niño Jesús en brazos, simbolizando su paternidad espiritual.
Del mismo modo, un encargo de San Roque podría incorporar su iconografía tradicional: un santo peregrino con bastón, mostrando la herida de la peste en su pierna y acompañado fielmente por un perro a sus pies. Estas características iconográficas se pueden tallar en la piedra para dotar a la obra de realismo y significado, convirtiendo la figura en una pieza de arte sacro única.

En este sentido, el tallado manual en granito permite lograr texturas, pliegues en los ropajes y expresiones muy vívidas. De este modo, cada escultura transmite solemnidad y emotividad. Además, la piedra garantiza que la imagen podrá lucirse tanto en interiores como a la intemperie sin deteriorarse: el granito gallego, en particular, destaca por su dureza y resistencia frente al paso del tiempo.
En resumen, ya sea una estatua de la Virgen María para una ermita, una figura de Santa Rita para la devoción particular o cualquier santo de la tradición, encargar figuras decorativas religiosas en piedra asegura una obra artesanal de gran valor espiritual y estético, hecha totalmente a medida.
Cruceiros: la figura religiosa más famosa
Galicia es tierra de cruceiros (cruceros, en castellano). Se estima que en las provincias de A Coruña, Lugo, Ourense y Pontevedra existen entre 12.000 y 14.000 cruces de piedra, considerada la escultura religiosa en granito más popular de España. La mayoría de estos cruceiros se erigieron a partir del siglo XVI, tras el Concilio de Trento. Los obispos promovieron estas cruces como obras sagradas destinadas a reforzar la fe católica frente a la amenaza de la herejía protestante.
Históricamente, los cruceiros cumplieron múltiples funciones: servían de guía para los peregrinos del Camino de Santiago e indicaban los caminos principales; anunciaban la proximidad de lugares de culto (iglesias, ermitas, cementerios); conmemoraban eventos históricos relevantes; e incluso se levantaban en agradecimiento a Dios por algún favor recibido. Cada cruceiro, generalmente coronado por un Cristo crucificado (en el anverso) y una Virgen María orante en el reverso, se convirtió así en un punto de referencia espiritual en el paisaje gallego.

Con el tiempo, aquellos cruceiros centenarios han pasado de ser meros hitos religiosos a valorarse también como patrimonio cultural y elementos decorativos. Hoy en día, muchas de estas cruces de piedra son atractivos turísticos cargados de leyendas locales. Su estética rústica y simbólica ha hecho que proliferen como piezas decorativas en fincas, jardines y pazos (casas señoriales) de Galicia.
Cada cruceiro se esculpe tradicionalmente en granito por maestros canteros gallegos, quienes mantienen vivo un oficio transmitido por generaciones. Estos artesanos de la piedra son capaces de crear tanto cruceiros originales, diseñados desde cero, como réplicas fieles de ejemplares históricos. No es de extrañar que Artesanía de Galicia reconozca oficialmente a 24 maestros canteros de prestigio dedicados a este arte. Entre ellos se encuentra el escultor Rodrigo G. Xiráldez. Este maestro cantero incluso ha llevado a cabo la restauración de cruceiros históricos, como el de la Virgen de la Peregrina en Pontevedra, devolviéndoles su esplendor original.
Para quienes deseen encargar un cruceiro personalizado –ya sea para embellecer la entrada de su casa, un jardín o como elemento votivo–, lo ideal es contactar con un experto local. En el caso de PEDRA Stone Design, el proceso de compra es cercano y a medida: el propio Rodrigo asesora al cliente y ofrece la posibilidad de diseñar la obra con todo detalle. De hecho, cada parte del cruceiro (la cruz, el capitel, el fuste o columna, el pedestal y la plataforma) puede personalizarse al gusto, incorporando iconografías o motivos únicos.
En definitiva, adquirir un cruceiro de piedra por encargo significa obtener una pieza exclusiva de arte sacro gallego, elaborada con granito autóctono y con la garantía de durabilidad y autenticidad que solo un maestro cantero puede brindar.
Cómo comprar estatuas religiosas de piedra
Al tratarse de esculturas por encargo, el proceso de compra en PEDRA Stone Design Projects es completamente personalizado y cercano. Quienes estén interesados en comprar una estatua religiosa de piedra pueden ponerse en contacto con el taller a través de teléfono, WhatsApp o email para comentar su idea inicial.
A partir de ese primer contacto, el maestro cantero dialogará con el cliente sobre todos los detalles: el diseño concreto de la imagen solicitada, las medidas o proporciones deseadas, el lugar donde se instalará la escultura (interior, jardín, espacio público, etc.), el tipo de acabado superficial, y cualquier otro aspecto que se quiera incorporar.
Esta fase de diseño colaborativo es fundamental, pues permitirá definir una obra que realmente cumpla con las expectativas estéticas y devocionales del cliente.
En cada paso, Rodrigo G. Xiráldez brindará asesoramiento experto, compartiendo su conocimiento sobre la piedra y proponiendo soluciones técnicas o artísticas cuando sea necesario. Una premisa indispensable del taller es disfrutar del proceso creativo junto al cliente. Solo así se alcanza un nivel de acabado excelente y una satisfacción plena con la pieza final.
